LA DIPLOMACIA ENTRE EL PETRÓLEO Y EL ETANOL... INTERESANTE...



La diplomacia entre el petróleo y el etanol
por: Julio César Pineda

En la isla de Margarita se realizó la Cumbre Energética de América
Latina, iniciativa positiva dentro del imperativo de la integración
regional. Venezuela quiso ideologizar el mundo de la energía, pero en
la mayoría de los participantes privó el criterio pragmático.
Petróleo, gas y etanol fueron los temas centrales para los futuros
desarrollos energéticos.
Después de la OPEP del Gas con países productores como Rusia,
Irán, Qatar y Venezuela, seguramente aparecerá la OPEP del etanol en
América con dos polos fundamentales, Estados Unidos y Brasil; los
cuales producen el 70% de este biocombustible en el mundo. En la
reciente reunión energética de México, Centroamérica, Colombia y
Panamá, también se le dio luz verde al etanol, el Caribe estaría
en la misma dirección, esto permitiría desarrollar refinerías e
industrias en todo el continente americano.
Es un golpe a la petropolítica del petroEstado de la región que
dirige el presidente Chávez, porque frente a su estratégica alianza
petrolera ha nacido una nueva unidad energética global, además con
sentido realista porque sin romper con los Estados petroleros y no
teniendo hidrocarburos presentan un proyecto viable por las grandes
extensiones de tierra no utilizadas y las grandes extensiones de agua.
El acuerdo entre el presidente Bush y el presidente Lula con el etanol
reafirma el papel del liderazgo regional del Brasil, más allá del
campo energético, por su demografía, geografía e historia y su
fuerte economía y su sólida democracia.
Actor mundial
Brasil es un actor mundial con políticas de Estado más que de
gobiernos y pronto ingresará como miembro permanente del Consejo de
Seguridad de la ONU. Los brasileños antes y después de Lula
seguirán con su diplomacia de múltiples alianzas, aprovecharán las
facilidades petroleras del Gobierno venezolano pero no acompañarán a
éste en la confrontación con Washington. La diplomacia del etanol
conviene a Brasilia y a su aliado del norte, cuando el Gobierno
estadoudinense ha señalado como objetivo remplazar el 20% de consumo
de hidrocarburos por biocarburantes lo que equivaldría a desarrollar
una industria capaz de producir 130 millardos de litros anuales de
etanol.
Oferta brasileña
En el territorio norteamericano cerca de 100 plantas producen ya 19
millardos, Brasil le ofrece la oportunidad del recurso a la mano con una
larga experiencia en esta materia y además del maíz con la caña de
azúcar. Los propios países petroleros deberían planificar y así
lo están haciendo la mayoría con programas de energías alternas
porque se acerca el final de la era del oro negro.
Amory Lovins, director del prestigioso Instituto Rocky Mountain,
recientemente señalaba: "aunque el petróleo y el automóvil son las
industrias más poderosas y las mejores establecidas en el mundo, un
cambio inexorable comenzó para delegar el petróleo a un rango de
accesorio de aquí a 50 años, nuevas tecnologías eficaces le
harán perder su supremacía". No sólo el imperativo de su escasez y
los altos precios, sino también la inquietud por el calentamiento
global. El efecto invernadero puede eliminar a una cuarta parte de las
especies y animales del planeta para el 2050, fundiría el hielo de la
Antártica con lo cual se elevaría peligrosamente el nivel de
océanos y mares. En el petróleo además de los daños de la
combustión de la gasolina la contaminación está presente en la
exploración, explotación, almacenamiento y refinación.
Ahora los combustibles alternos tienen su vialidad y entre ellos el
etanol, por su justificación económica y por la exigencia
ecológica. Los petroEstados deben hacer como Kuwait con su proyecto de
ahorro de 10% para las futuras generaciones, con inversiones en otras
áreas lo cual le genera más ingresos que la producción petrolera.
En el caso de las energías alternas deben empezar a desarrollarlas
aceleradamente incluyendo el etanol. Lula y los demás gobiernos no
petroleros de la región continuarán avanzando en este campo, al
margen de lo que piense y decida Estados Unidos.
La Cumbre de Margarita concluyó con la racional posición de que los
combustibles fósiles y los biocombustibles no son contradictorios sino
complementarios. América Latina irá por las energías alternas
incluyendo las naciones petroleras para las cuales la exigencia no es
tan inmediata pero sí fundamental en el futuro.
La diplomacia del siglo XXI en todos los campos y especialmente en el de
la energía se orienta a la cooperación y no a la confrontación, a
la paz y no al conflicto. jcpineda@xxxxxxxxx
4-20-07




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