VERGUENZA DE OPOSICIÓN, POR MIGUEL RIVADENEIRA V. LA LUCHA SIGUE....:)



OPINIÓN
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NO. DE PALABRAS: 505
TIEMPO DE LECTURA: 3'22" La vergüenza de oposición
Por Miguel Rivadeneira V.  

La falta de visión, responsabilidad y pragmatismo político -no la
viveza criolla ni la sapada, que han exhibido con doble discurso- les
hizo caer a los sectores de oposición en su confrontación con el
Ejecutivo por la consulta popular y la asamblea constituyente. Se
preocuparon de oponerse a la convocatoria para decir luego que ya no lo
hacen a cambio del perdón de la destitución y que tampoco
enjuiciarán a los vocales del TSE. Respuestas solo para su
supervivencia en cargos y canonjías.
La realización de la consulta es un asunto consumado y con seguridad
también la constituyente, más allá de la lamentable cadena de
inconstitucionalidades e ilegalidades cometidas por todos los sectores
involucrados. Esta es la realidad de hecho, pero no basta reformar o
aprobar una nueva Constitución sino construir un Estado de Derecho.
Si tenían lucidez, debieron preocuparse de pelear espacios sobre la
consulta, los puestos para ir a la Asamblea y, lo más importante, el
contenido que saldrá de ella, que es incierto. En el fondo, evitar que
se llegue a una concentración de poderes (similar al venezolano), sin
el debido equilibrio en un sistema que, como el ecuatoriano, no ha
funcionado y ha sido parte del fracaso.
Lo que pudieron hacer frente a esta realidad -que la originaron por la
reiterada burla de las promesas de cambio, la frustrada reforma
política y la misma miopía de los partidos venezolanos-, una
campaña por el no, como exitosamente lideró hace 22 años el ex
presidente Hurtado y derrotó ampliamente en las urnas al jefe de
Estado, León Febres Cordero, en su propuesta a favor de la
participación de los independientes, que años después curiosamente
se aprobó.
Varios de los diputados destituidos usaron artimañas legales al
presentar amparos constitucionales fuera de la capital, lo que está
prohibido expresamente por ley (debieron hacerlo en Quito, la
jurisdicción donde se cometieron los hechos), pero  jueces
irresponsables recibieron las demandas. Sobre esto ya se ha sentado
jurisprudencia con otros casos. Igualmente, denunciantes cayeron en
perjurio cuando antes ya presentaron demandas en Quito, que fueron
rechazadas, y luego en Manabí firmaron un segundo amparo sobre lo
mismo, que también está prohibido expresamente por ley, con lo cual
si fueran procesados hasta pueden ir a la cárcel. Ni siquiera se han
puesto de acuerdo los partidos de oposición. Mantienen peleas internas
y siguen respondiendo a sus caciques, que monitorean y dirigen desde el
exterior y por el celular. Esa es la gran política que se registra en
los medios.
La oposición, consagrada en la Constitución y su vigencia debe ser
defendida, merece otro destino. No la misma práctica con corrupción,
que les diera frutos en el bloqueo y el control de las instituciones y
los entes de control, sin reparar en el estancamiento de los temas de
fondo, no hacer la reforma política y no haber trabajado por el bien
común y el mejoramiento de la calidad de vida de los ecuatorianos. 
El Congreso, los partidos políticos y la oposición son
indispensables y no pueden desaparecer, pero no deben seguir como
están.
El Comercio de Ecuador 3-19-07

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