Lucha contra el racismo en Cuba necesita nueva perspectiva



Publicado el lunes, 12.07.09
Lucha contra el racismo en Cuba necesita nueva perspectiva

Cincuenta y sesenta. No son sólo números. Son 50 años de caos en una isla que se derrumba y un mar de cambios en perspectiva entre 60 personas prestigiosas del norte que abrieron los ojos y dijeron la verdad sobre un secreto a voces en Cuba.

El racismo impera en la isla, la discriminación es una forma de vida. Los blancos la pasan duro, pero los negros la pasan peor. ¿Derechos civiles? ¿Derechos humanos?

Ya sé que esto no es noticia para nosotros, para los exiliados o los que han llegado más recientemente, o nuestros amigos y vecinos estadounidenses que han tenido que soportar nuestra ``lloradera'', como me advierten a veces. Pero algo está cambiando, y en grande.

La histórica Declaración de Conciencia de Afroamericanos publicada la semana pasada condena ``el aumento del acoso y la aparente represalia contra el naciente movimiento de derechos civiles de la isla''. Este destacado grupo, que incluye a Carrie Meek, ex representante federal por Miami, al director de cine Melvin Van Peebles, a la actriz Ruby Dee Davis, al profesor de la Universidad de Princeton, Cornel West, y --sí señor-- el ex ministro religioso de Obama el reverendo Jeremiah Wright Jr., impugnaron al régimen de los hermanos Castro por su ``insensible desprecio'' por los más marginados en la isla''.

Yo fuí testigo de primera mano cuando estuve a Cuba en el 2002 como reportera y visité la isla, de La Habana hasta Santiago. Era raro ver a un negro trabajando en un hotel o en las tiendas para turistas. Y cuando los negros jóvenes se congregaban en el Malecón habanero y se acercaban demasiado a los turistas europeos, los policías los alejaban.

Pero esas son indignaciones menores. Las grandes se pueden ver echando un vistazo a la clase dirigente: los gobernantes son abrumadoramente blancos, y en las altas esferas, canosos y verde oliva. Los que mandan son blancos viejos. En la universidad es lo mismo.

Impulsados por la condena del líder negro brasileño Abdias Nascimento al ``injusto encarcelamiento de Darsi Ferrer'', líder afrocubano de derechos civiles, el grupo de los 60 ha tomado una postura que todos los exiliados cubanos deben recibir de buena gana.

Pero ya estoy escuchando las quejas. Muy poco, demasiado tarde, dicen algunos exiliados. ¿Por qué los 60 no incluyeron al Dr. Oscar Elías Biscet, activista de derechos humanos y que se opone al aborto, también encarcelado por enfrentarse al clan de los Castro? ¿Cómo se atreven los 60 que firmaron la declaración de conciencia a concentrarse en los derechos civiles y toman en cuenta a los valientes activistas de derechos humanos porque son predominantemente blancos?

Esto explica los 50 años. Algunos de nosotros que tenemos la libertad de decir lo que pensamos hemos caído en la cultura de la queja. O concuerdan completamente con no-sotros o están contra nosotros. O están con nosotros desde el comienzo o lo critican como sospechoso de apologista de una dictadura. Así de simple, sin derecho al pataleo.

Pero esto huele a viejo. Lo que necesitamos ahora es otra manera de pensar, un enfoque que no se olvide de la decrépita realidad cubana, sino que abrace la amplia gama de voces en todas partes, desde la joven bloguera blanca Yoani Sánchez, quien habla por su generación, hasta el pobre Pánfilo, el negro que fue enviado a un hospital mental este año para ``curarlo del alcoholismo'', después de que lo grabaron en un video que alguien colgó en Youtube, quejándose de la falta de jama.

Así que gracias, gracias mil, a esos 60 estadounidenses. Bienvenidos a la lucha por la justicia para todos.

Lucha contra el racismo en Cuba necesita nueva perspectiva - Myriam Marquez - ElNuevoHerald.com (7 December 2009)
http://www.elnuevoherald.com/opinion/myriam-marquez/story/604058.html
.