De la libertad de expresión y otros cuentos



José Steinsleger -

Una sociedad crece y se desarrolla cuando goza de irrestricta y
efectiva libertad de expresión. Si a sus puertas no hay peligro de
invasión militar extranjera, que todo mundo viva en paz publicando y
transmitiendo lo que se le antoje. Pero eso sí: con igualdad de
recursos para todos.

La libertad de expresión consiste en respetar al público. Un medio que
garantiza información objetiva gana en credibilidad, enriqueciendo la
conciencia de lectores, radioyentes y televidentes. Un medio
responsable debe otorgar tiempo y espacio similar a quienes celebran
la sentencia de luchadores sociales a 67 años de cárcel, y a quienes
sostienen que el proceso legal estuvo viciado.

Si con base en "fuentes de inteligencia" y en las declaraciones
(digamos) del paramilitar que oficia de vicepresidente de Colombia, un
medio nos dice que la guerrilla de aquel país amenaza la estabilidad
de México, debe dar voz y despliegue igual a quienes lo dudan. De lo
contrario, la información se convierte en propaganda corporativa.

Hasta aquí lo ideal. Luego el joven estudiante de comunicación o
derecho irá viendo que la ética inculcada por el profesor para formar
ciudadanos responsables es pura palabrería. ¿Qué está fallando? ¿El
ideal, la realidad, los principios?
El negocio de los grandes medios de difusión (llamarlos "de
comunicación" sería exceso) consiste en tergiversar y silenciar a
quienes disienten con un determinado orden de cosas. Pero a la
claudicación, amoralidad y desdén por los principios (opciones
individuales que el esoterismo académico atribuye a la "crisis de la
modernidad") debemos remitir el actual y confuso orden de las cosas.

Prueba de ello es el ruido que la Cámara Nacional de la Industria de
Radio y Televisión (CIRTV) de México, la Sociedad Interamericana de
Prensa (SIP) y el Grupo de Diarios América (GDA) están metiendo contra
la no renovación de la concesión a Radio Caracas Televisión (RCTV).

Entre ceja y ceja, esas fuerzas entienden que el interés público debe
doblegarse frente al interés privado, y que a ellas corresponde
definir qué es y no es "libertad de expresión". La Iglesia, algún día,
será partidaria del aborto, el divorcio y el derecho a coger con el
loro del vecino. Pero los monopolios mediáticos jamás consentirán que
la comunicación se democratice.

Para entender el nuevo capítulo de la ofensiva contra Venezuela,
imaginemos lo siguiente:
1. En los comicios presidenciales de julio pasado, el IFE proclama a
López Obrador vencedor con 0.5 por ciento más de los votos emitidos.

2. Televisa y TV Azteca impugnan el escrutinio, llaman a la sedición
y, en medio del caos, hay muertos y heridos.

3. La SIP y el GDA apoyan a Televisa y TV Azteca.
4. El pueblo sale a las calles en defensa del presidente electo. Las
Fuerzas Armadas se pronuncian a favor de la democracia.

5. Televisa y TV Azteca continúan llamando a la sedición. El nuevo
gobierno decide no renovar los contratos que les concede el uso del
espacio radioeléctrico, propiedad del Estado.

6. Televisa, TV Azteca, Sergio Sarmiento, la CNN, Manuel Espino, el
CIDE, Hugo Sánchez, el ITAM, Paty Chapoy, Adal Ramones y la OEA
coinciden con Andrés Oppenheimer: "¿mi opinión?: en México no hay
libertad de expresión".

Con las variables de rigor (Chávez ganó con más de 60 por ciento de
los votos), eso es lo que pasó en Venezuela durante el fallido golpe
de abril de 2002. RCTV y otros medios aplaudieron el golpe y, en lugar
de informar sobre la crisis, transmitieron películas y dibujos
animados. Cuento trillado: rol de El Mercurio, la ITT y Washington en
el Chile de 1973, cuando los torturadores salieron a pedir empleo.

Andrés Izarra, Gerente de Producción de RCTV, se opuso al golpe y
renunció al cargo. Ante la Asamblea Nacional, declaró que Michel
Granier (dueño de RCTV) ordenó "... no transmitir ninguna información
sobre Chávez, sus seguidores, sus ministros o cualquier otra persona
que pudiera estar relacionada con él".

El terrorismo de la plutocracia venezolana fracasó. ¿Cuántos medios
cerró el gobierno bolivariano? Ninguno. En cambio, lo primero que
hicieron los golpistas fue cerrar los medios que defendían el Estado
de Derecho. Ocho meses después, RCTV participó activamente en el
sabotaje petrolero que paralizó la economía del país caribeño.

En marzo de 2005, en un programa de Canal 22 de Miami (cable), el
actor venezolano Orlando Urdaneta llamó a asesinar a Chávez "con un
fusil de mira telescópica".

Días después, en el mismo programa, el ex agente de la CIA, Félix
Rodríguez, propuso acabar con la vida de Chávez. "Lo pueden hacer en
un ataque militar con un avión", dijo quien cortó las manos del Che
Guevara. ¿Usted recuerda si la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos de la OEA dijo mu?
El 27 de mayo de 1987, el Estado venezolano y RCTV firmaron un acuerdo
por una duración de 20 años. El Estado respetó los términos del
acuerdo y RCTV le declaró la guerra al Estado. El acuerdo expira el
domingo entrante, y no será renovado.

La Jornada, México

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