FIDEL, RAUL, EL PUEBLO CUBANO



Manuel E. Yepe*
2006-08-26 --

Un amigo europeo, residente en Cuba por motivos de negocios desde hace
algún tiempo, se mostraba sorprendido por el hecho de que los cubanos,
"tan apasionados", no habían reaccionado de la manera que él
suponía que lo harían en ocasión del anuncio de la quiebra de la
salud de Fidel Castro.

Quizás mi amigo esperaba manifestaciones místicas de duelo por la
suerte de nuestro máximo dirigente, o de miedo al derrumbe de la
revolución a la manera de Europa del Este, o de temor por la
posibilidad de una agresión oportunista estadounidense tipo Irak.

"Pero ustedes están muy tranquilos y parecería que Fidel no es tan
importante y no constituye para ustedes el líder supremo insustituible
que el mundo entero cree que es".

Al día siguiente de conocerse el breve anuncio de Fidel Castro a la
nación de que sería sometido a una difícil intervención quirúrgica
con peligro grave para su vida, salía yo de vacaciones con mi familia
para la provincia central de Villa Clara y me había asaltado la duda
de si debía hacerlo o no, con la preocupación que todos teníamos por
la salud y la supervivencia de quien tanto significa para todos los
cubanos y la historia de nuestra Patria.

Durante más de cuatro décadas, contra nuestra nación se lleva a cabo
una intensa y extensa campaña mediática que complementa un sinnúmero
de acciones encaminadas a desmontar todo el sistema de relaciones que
los cubanos nos hemos dado. Esta campaña se estructura en torno a la
idea de que la revolución cubana es obra de un solo hombre, su máximo
dirigente: Fidel Castro.

Según documentos oficiales de los Estados Unidos de América, contra
la vida de Fidel Castro, las organizaciones de inteligencia,
contrainteligencia, subversión y terrorismo de los Estados Unidos han
llevado a cabo más de seiscientos atentados que felizmente han podido
ser frustrados.

En los años más recientes, los gobiernos de Estados Unidos, como
alternativa a los planes magnicidas reiteradamente denunciados y
fuertemente repudiados por la opinión pública estadounidense y
mundial, y quizás llevados por sus propias fábulas acerca del
carácter unipersonal de la conducción de la revolución cubana,
asumieron una posición expectativa de la muerte de Fidel Castro como
requisito para el derrumbe de la revolución cubana.

En los actuales planes intervencionistas contra Cuba del Presidente
George W.Bush, en particular los de la "transición a la
democracia" presentados por los Secretarios de Estado Colin Powell,
en 2004, y Condolezza Rice, en 2006, se delinea hasta el detalle la
forma en que ocurrirá la intervención estadounidense en la Isla
"cuando no esté Fidel Castro". En ambos documentos Washington
designa desde ya al "interventor" y se pronuncia contra cualquier
forma de sucesión presidencial en Cuba que no sea la transición al
capitalismo en los términos anexionistas estadounidenses.

Parecería que, con la misma paciencia con que en el siglo XIX el
Presidente John Quincy Adams proclamó la "doctrina de la fruta
madura" que aludía a la conveniencia de apoyar al colonialismo
español contra los independentistas cubanos hasta que existieran las
condiciones para que la isla cayera directamente en su poder, la
Administración actual de los Estados Unidos declara su intención
anexionista partiendo de un hecho biológico sin contar para nada con
el pueblo cubano, su Estado y sus leyes.

La mayor hipocresía del más reciente "plan para la transición a la
democracia en Cuba" hecho ley por el gobierno de G. W. Bush radica en
que incluye un anexo secreto que, dado el desparpajo con que anuncian
sus intenciones intervencionistas contrarias al derecho internacional,
nadie duda de que se trata de planes para una agresión militar.

Durante medio siglo, Fidel Castro se ha proyectado, consolidado y
mantenido como máximo dirigente de la batalla de los cubanos por la
independencia y contra el anexionismo, pero al mismo tiempo, a lo largo
de todo el proceso de lucha, ha advertido contra el culto a la
personalidad del líder y a favor de la necesidad de que el pueblo sea
siempre el protagonista principal del combate.

Esta orientación de la lucha revolucionaria ha tenido como resultado
que la identidad nacional de los cubanos se ha entretejido con ideales
de justicia, solidaridad, independencia, no discriminación y
socialismo.

Ante la constante agresividad de un vecino tan poderoso, la estrategia
militar defensiva de Cuba ha descansado en los principios de la de la
Guerra de todo el Pueblo y la máxima de que cada combatiente debe
estar en condiciones de asumir la jefatura del combate en condiciones
de aislamiento. Para ese tipo de confrontación se entrenan
sistemáticamente los cubanos.

El Jefe es muy importante, pero los objetivos de la lucha no permiten
que de él dependa la victoria o la derrota, la orden de combatir está
dada y los combatientes conocen sus puestos. Tal es la orientación
militar en la que se han venido entrenando los cubanos durante muchos
años.

Por eso en el país que tanto debe y tanto necesita a Fidel Castro
reina una absoluta tranquilidad.

Junto a las cúpulas de todas las iglesias existentes en Cuba, el
conjunto de Obispos de la Iglesia Católica se sumó a las plegarias a
favor de la salud del Presidente cubano. Tan ecuménica unidad en apoyo
a la revolución, no se había logrado nunca antes.

El bochornoso espectáculo brindado por los contrarrevolucionarios de
Miami que celebraron "la muerte de Fidel" produjo una profunda
indignación en Cuba, pero también ofendió a la opinión pública de
Estados Unidos y lleno de vergüenza a la mayor parte de los cubanos
residentes en ese país.

Tan indigna actuación y sus efectos solo son comparables con lo
ocurrido en ocasión de la devolución a su padre en Cuba del niño
cubano Elíán González, secuestrado en Miami.

Es evidente que la reacción popular de respaldo a la continuidad
institucional por cauces constitucionales, representada por la
asunción temporal de la Presidencia por el Vicepresidente de la
Nación, Raúl Castro, constituye una muestra definitiva del apoyo de
la población cubana a su irreversible proyecto político y social.
Como resultado de las medidas defensivas adoptadas para elevar la
capacidad y disposición combativa de las Fuerzas Armadas se han
integrado decenas de miles de reservistas y milicianos por lo que es
grande el número de familias cubanas que asume un lugar es esta
movilización.

Pero solo ha sido este movimiento y la lógica preocupación de la
población por la salud del Presidente lo que ha afectado de alguna
manera la cotidianidad cubana en este verano tan caluroso.

Durante la semana de vacaciones que pasé con mi familia en Santa Clara
compartimos con gente que expresaba optimismo y la esperanza de que
Fidel recuperaría su salud, junto con la certeza de que si ocurriera
lo contrario, su obra no se perdería porque es patrimonio de todo el
pueblo.

Así lo vi en la gente que presenciaba la retreta de la banda municipal
en el parque Vidal, ante el monumento a Che Guevara, en la sala teatro
que estrenaba la película sobre la vida del genial cantante Benny
Moré, en las tiendas, los bares y restaurantes, las piscinas, las
iglesias.

Así lo deben haber apreciado también miles de turistas extranjeros
que visitaban esa ciudad de la zona central de Cuba... o cualquier otro
punto de la geografía insular de este país.

La seguridad y la tranquilidad de que disfrutamos hoy los cubanos
derivan de la conciencia que tenemos de la fuerza que nos da nuestra
unidad y nuestra independencia.

Y esto es prueba de lo importante que ha sido y sigue siendo Fidel
Castro para la revolución cubana y nuestro pueblo.

-----------------------------------------------------------------------------
*Manuel E. Yepe Menéndez es Secretario del Movimiento Cubano por la
Paz y la Soberanía de los Pueblos, O.N.G. constituida en 1949 que
disfruta de status consultivo en el Consejo Económico y Social de la
Organización de Naciones Unidas. Es abogado, economista y científico
social, y se desempeña como Profesor Adjunto del Instituto Superior de
Relaciones Internacionales de La Habana. Fue Embajador de Cuba en
Rumanía, Director General de la Agencia Latinoamericana de Noticias
Prensa Latina y Vicepresidente del Instituto Cubano de Radio y
Televisión.

.



Relevant Pages

  • VIDEOS CLANDESTINOS REVELAN VERDAD SOBRE =?UTF-8?B?QVRFTkNJw5NOIA==?= =?UTF-8?B?SE9TUElUQUxB
    ... VIDEOS CLANDESTINOS REVELAN VERDAD SOBRE ATENCIÓN HOSPITALARIA EN CUBA ...
    (soc.culture.cuba)
  • Los arios verdeolivo (I)
    ... Cuba - Mayo - Nada consigue el pase a retiro del clan de ancianos entronizados como figuras en jefe en Cuba. ... Cintio Vitier y otros en el parnaso, y en la escena política, el gobernante Fidel Castro y el resto de una lamentable gerontocracia. ... Para destruir la obra de las generaciones de cubanos que crearon una de las naciones más ricas y progresistas del hemisferio fue necesario ir contra el esquema de valores por ellos sustentado. ... Los arios verdeolivo se adueñaron con la punta de sus botas y sus pistolas de Cuba. ...
    (soc.culture.cuba)
  • Castro, del primer al cuarto poder: Por: Ignacio Ramonet
    ... su propia sucesión a la Presidencia de Cuba. ... Es por lo tanto poco probable que Fidel Castro ... Podemos apostar a que los cubanos, ... de la URSS y decenios de enfrentamientos con Estados Unidos. ...
    (soc.culture.cuba)
  • Cubanos seguros de un Fidel Castro nuevamente victorioso
    ... el Partido Comunista de Cuba y las fuerzas armadas. ... por Fidel Castro. ... la cuestión fundamental radica en que los cubanos ... Para el pueblo, además de líder del proceso revolucionario, es el ...
    (soc.culture.cuba)
  • =?ISO-8859-1?Q?El_env=EDo_de_36,000_m=E9dicos_cubanos_a_misiones_de_c?= =?ISO-8859-1
    ... Cuba paga precio por misiones médicas ... salud pública en Cuba. ... vez más frecuente entre los cubanos. ...
    (soc.culture.venezuela)