¿qué es lo que a estas alturas tienen que ocultar EEUU con el máximo secreto?
- From: periodistalibre@xxxxxxx
- Date: 5 Jul 2006 06:30:43 -0700
El Plan Bush de "Asistencia a una Cuba Libre" --
Crónica de una guerra anunciada --
"Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que
no haya de saberse".
(S. Lucas 12.2)
RICARDO ALARCÓN DE QUESADA PARA EL DIARIO GRANMA --
El 20 de mayo del 2004, con pompa y fanfarria, George W. Bush anunció
su Plan para la anexión de Cuba. El interminable engendro -más de
450 páginas- provocó una andanada de críticas provenientes de
todas partes.
Ante todo, del pueblo cubano, a quien se le amenaza con el exterminio y
con la liquidación de su nación. Cuba, según dice con todas las
letras el siniestro Plan, simplemente desaparecería, dejaría de
existir. Repasemos rápidamente lo que sucedería aquí si llegara a
aplicarse lo que Bush aprobó:
· Devolución a sus antiguos dueños de todas las propiedades,
incluidas todas las viviendas de las que millones de familias serían
desalojadas, en menos de un año y bajo la supervisión y el control
del gobierno norteamericano mediante la Comisión del gobierno de
Estados Unidos para la Devolución de Propiedades.
· Se privatizarían completamente todos los aspectos de la economía
incluyendo la educación y los servicios de salud; serían disueltas
todas las cooperativas y restaurados los viejos latifundios;
eliminarían la seguridad y asistencia social incluyendo todas las
pensiones y retiros, y organizarían para los ancianos un programa
especial de obras públicas que los emplearía mientras su estado de
salud se los permita; se aplicarían rigurosamente las pautas del
neoliberalismo más crudo. De todo esto se encargaría otro aparato
gubernamental yanki, el Comité Permanente del gobierno de Estados
Unidos para la Reconstrucción Económica.
· Como llevar a cabo lo que antecede encontraría la tenaz e
invencible resistencia del pueblo ("no será fácil", reconoció Bush
en el mentado documento), darían la máxima prioridad a la represión
masiva y generalizada: contra todos los militantes del Partido, todos
los miembros de las organizaciones sociales y de masas y también
"otros simpatizantes del Gobierno", según afirma el texto que advierte
(¿hacía falta?) que "la lista -de las víctimas de la represión-
será larga". De esto igualmente se ocuparía directamente el gobierno
de Estados Unidos con un aparato represivo "organizado y dirigido por
el Departamento de Estado".
· La dirección de este programa estaría en manos de un burócrata
designado por Bush con el pomposo cargo de "Coordinador para la
transición y reconstrucción de Cuba", una especie de interventor y
Gobernador General para la Isla como lo fuera hace más de un siglo el
General Leonard Wood. Tendría las mismas funciones -incluso igual
título- que las que desempeñó el señor Brenner en el Iraq
destrozado e invadido. Solo que en el caso de Cuba el Coordinador ya
fue designado, un tal Caleb McCarry, quien ha visitado algunos países
europeos para recibir desvergonzada complicidad. Su anticipada
designación fue presentada por el propio Bush como prueba de que su
Plan contra Cuba y los cubanos va en serio, no se queda en las
palabras.
· El Plan Bush incluyó también medidas específicas contra los
cubanoamericanos, a quienes se les restringió drásticamente los
vínculos con sus familiares en Cuba, se les eliminó la licencia
general para visitarlos y se les impuso la discriminatoria limitación
de solo poder hacerlo una vez cada tres años si les otorgan un permiso
especial para ello y todo dentro de la cruel y arbitraria redefinición
del concepto de familia, del cual quedan excluidos los tíos, sobrinos,
primos y otros parientes.
Para alcanzar su meta, el Gobierno norteamericano intensificaría sus
acciones para poner fin a la Revolución cubana siguiendo tres líneas
fundamentales: un bloqueo económico cada vez más riguroso, el aumento
del financiamiento y el apoyo material a los grupúsculos mercenarios
internos y una siempre creciente campaña de propaganda y
desinformación.
Cualquiera sabe que ese empeño por derrocar a un gobierno de otro
país, cambiar su régimen político, económico y social y someterlo a
su dominio es un escandaloso ultraje a la legalidad internacional solo
concebible en gente con mentalidad fascista.
Es tan obvio el carácter ilegal y agresivo del Plan Bush, tal su
delirante desmesura, que fue objetado abiertamente hasta por entidades
e individuos que son adversarios de la Revolución cubana y defensores
de las políticas e intereses imperialistas. Ese fue el caso de algunos
miembros del llamado Diálogo interamericano -incluyendo a conocidos
enemigos de Cuba- que emitieron una carta pública rechazando ese
Plan porque ven en él un llamado a la guerra y la violencia. Hubo
quien lo calificó de "aterrorizante" y como "lo más explosivo en las
relaciones entre Estados Unidos y América Latina en los últimos 50
años".
Bush consiguió algo que es el sueño de cualquier político
norteamericano: unir el más amplio frente, desde la izquierda hasta la
derecha. Solo que esta vez coincidían para criticarlo a él y a su
endemoniado Plan.
Pero él contaba con algo a su favor. La misma prensa, los famosos
medios de comunicación que lo acompañaron en mayo del 2004 y se
hicieron eco de su show publicitario, supieron después guardar
hermético, disciplinado silencio durante el resto de ese año y
después. Algo que era "lo más explosivo" en medio siglo,
sencillamente desapareció de la atención de los "informadores". El
tema, simplemente, dejó de existir. Y así fue durante año y medio.
Hasta diciembre del 2005.
De pronto, sin venir al caso, cuando ya todos habían olvidado el
asunto, se anunció desde Washington que iban a emitir otro Informe
sobre Cuba en mayo del 2006.
Se multiplicaron las especulaciones. Hubo incluso, entre los políticos
y académicos que desde la derecha criticaron las barbaridades
simplonas del Plan Bush, quienes imaginaron la posibilidad de una
rectificación.
Llegó el 20 de mayo del 2006. Se inquietaron los medios y preguntaron.
Pero nada sucedió ese día ni en los días y semanas siguientes. Los
voceros oficiales respondieron con evasivas a las indagaciones de los
periodistas. Hasta que unos y otros, una vez más, olvidaron el asunto.
Llegó la tercera semana del pasado junio y de modo extraño,
sigilosamente, apareció en el sitio en Internet del Departamento de
Estado fechado 06/20/2006. Pero, al parecer, nadie lo vio. Transcurrió
una semana en la que voceros e informadores guardaron silencio total.
Hasta que algunos medios de Miami y ciertas agencias noticiosas
"descubrieron" lo que decidieron bautizar como "borrador". Curiosamente
el hallazgo se produjo al mismo tiempo. Y no en cualquier momento, sino
precisamente cuando comenzaba el más prolongado feriado de Estados
Unidos que se extendería hasta el martes 4 de julio. Como para que la
información fuera sepultada en medio de los fuegos artificiales, la
retórica patriotera y las ventas especiales en sus centros comerciales
con los que allá suelen recordar el aniversario de la Independencia.
El texto publicado ahora no se aparta ni un milímetro del Plan Bush.
Todo lo contrario. Comienza por precisar que lo ratifica, saluda los
supuestos éxitos que ha tenido su aplicación y sobre esa "sólida
base" anuncia "medidas adicionales" para "acelerar" el fin de la
Revolución cubana.
Esas medidas merecen ser analizadas y me propongo hacerlo más
adelante.
Pero hay algo que exige la denuncia más enérgica y urgente. Algo
absolutamente insólito.
Antes de exponer las "medidas adicionales", las que hace públicas, el
Informe dice que existen otras contenidas en un anexo que permanece
secreto por "razones de seguridad nacional" y para asegurar su
"efectiva realización".
Después de haber divulgado todo lo que han divulgado -decenas de
millones de dólares más para sus mercenarios, nuevas restricciones
económicas y acciones ilegales contra el comercio internacional y la
soberanía de Cuba y de otras naciones, castigos adicionales para los
cubanos y para ciudadanos de otros países- y de haber hecho público
hace ya más de dos años su Plan en que hasta el más mínimo detalle
describe su intención de recolonizar a Cuba, después de todo eso,
¿qué es lo que a estas alturas tienen que ocultar con el máximo
secreto? ¿Qué esconden por razones de "seguridad nacional y efectiva
realización"?
¿Más ataques terroristas? ¿Nuevos intentos de asesinato contra
Fidel? ¿La agresión militar? Tratándose de Bush y sus compinches
cualquier cosa es posible.
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