Israel, el nuevo genocidio, y el visto bueno de Washington. Los últimos acontecimeintos en la Franja de Gaza, Cisjordania, y el entorno que incluye Siria, en el Medio Oriente, requiere más que nunca del análisis con cabeza fría y de una especie de SOS a la comunidad internacional para que no se permita un nuevo genocidio israelí.



Israel, el nuevo genocidio, y el visto bueno de Washington
ELSON CONCEPCIÓN PÉREZ
elson.cp@xxxxxxxxxxxxx

Los últimos acontecimeintos en la Franja de Gaza, Cisjordania, y el
entorno que incluye Siria, en el Medio Oriente, requiere más que nunca
del análisis con cabeza fría y de una especie de SOS a la comunidad
internacional para que no se permita un nuevo genocidio israelí.

Los niños palestinos, víctimas otra vez de la agresión israelí.

En este contexto, además de la agresión a los territorios palestinos,
hay que condenar la actitud del gobierno de Estados Unidos que, cuando
aún no habían transcurrido cuatro horas del salvaje ataque de la
aviación, el ejército y la artillería, ya la Casa Blanca justificaba
la acción porque "Israel tiene todo el derecho a defenderse".

Algo parecido es la actuación del Grupo de los Ocho (naciones más
desarrolladas del planeta) que este jueves, mirando para un solo lado
del asunto, hicieron un llamado a los palestinos a poner fin a la
violencia.

Lo lamentable es que son esos mensajes los que llegan a todos los
confines del mundo por cuanto el poder mediático está en manos de
Estados Unidos y de los demás estados ricos.

No debe ignorarse que un soldado -israelí o palestino-, es un ser
humano y como tal debe ser respetado una vez hecho prisionero.

Pero tampoco puede ocultarse que el intercambio de prisioneros es
legítimo, y los palestinos exigían en este caso a los israelíes la
liberación de mujeres y niños actualmente en cárceles sionistas.

Vale preguntarse cuál es la diferencia de valores humanos entre un
soldado israelí -agresor por demás-, y los palestinos, muchos de
ellos niños, que mueren cada día a consecuencia de los asesinatos
selectivos y por otras formas de genocidio aplicadas por las fuerzas de
ocupación.

Está claro el mensaje genocida de Washington y la filosofía de
Israel: por uno de sus soldados preso, Tel Aviv es capaz de desatar la
más despiadada y demencial represión, pero por los cientos de
palestinos que mueren cotidianamente masacrados por las balas, los
tanques y los cohetes agresores, no hay derecho a ninguna forma de
resistencia.

El gobierno sionista, una vez más, no quiso oír los reclamos
palestinos, y optó por la brutalidad mayor, arremetiendo contra
instalaciones civiles, puentes, y poblados, interrumpiendo el servicio
eléctrico y de agua a más de 700 000 pobladores de la región de Gaza

Casi a diario algún palestino muere -sea niño o anciano, civil o
miliciano-, víctima de los asesinatos selectivos aplicados por el
ejército israelí.

Las bombas de los aviones, los misiles lanzados desde el aire, los
bombardeos de los tanques y otros vehículos israelíes no provocan
secuestros, sino muertes, heridas, destrucción.

Y todavía está por ver la primera declaración de Estados Unidos que
condene a esos hechos abominables y justifique la resistencia palestina
como un derecho de esa población a defenderse.

Lo que ocurre hoy en Gaza y Cisjordania puede llevar a la reocupación
de tierras que Tel Aviv "devolvió" el pasado año, y también a
ensombrecer un diálogo actual entre los palestinos sobre una propuesta
que busca un Estado independiente junto a otro israelí, en el que
funcionarios palestinos habían alcanzado un acuerdo la pasada semana.

El nuevo genocidio israelí está en marcha...y, como siempre, con el
visto bueno de Washington.

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