EDITORIAL" EL DISCURSO AGRESIVO COMO ESTRATEGIA.....:(



El discurso agresivo como estrategia

Por Editorial Diario El Comercio

Esta columna no terminaba de coincidir con las tesis positivas del
Presidente sobre temas estratégicos del futuro nacional, cuando la
información debe regresar a registrar los ataques a la banca, a los
opositores políticos -salvo el Alcalde de Guayaquil- y, por supuesto,
a la prensa tanto informativa como de opinión que,  en un exceso ya
comprensible y generalizado, fue calificada de "racista, discriminadora
y excluyente". Si a este virulento contenido, se suma la entrevista de
ayer del diario Hoy a la Secretaria de Comunicación, se puede concluir
que la prensa ecuatoriana y otros sectores ubicados en la picota
gubernamental deberán acostumbrarse a una confrontación -para la
Secretaria de Comunicación es parte del debate- cuando no existe
coincidencia. Sin embargo, existen claves que deben ser descubiertas.
Por ejemplo en el  caso de la cadena radial de Quinindé, al decir de
todo sobre la banca, manifestó que el delegado en la Junta Bancaria
tiene instrucciones de 'consensuar' pero sin dar un paso atrás.
¿Está claro?
Respecto a la prensa, los mensajes deben ser asimilados con una
prudencia que no excluye la firmeza. El Régimen presume que hay una
prensa buena y otra que no lo es. Está de acuerdo si se  coincide o
si la crítica es aceptable en la opinión gubernamental, pero es muy
difícil que comprendan cuando se contrarían las verdades 
oficiales consideradas incontrovertibles. En este sentido, en la
entrevista de nuestro colega Hoy, se adelantan  al preguntar sobre
la  suscripción del Acta de Chapultepec, que es el emblema de la
libertad de expresión en el continente.
Este instrumento no es un tratado que requiera suscripción y
ratificación parlamentaria. Es un compromiso  moral, que desde su
elaboración lo han suscrito todos los mandatarios ecuatorianos, que
resume los grandes principios del derecho a la información  y las
garantías a la libertad de prensa; además, esta adhesión
jurídicamente está vigente, porque el Ecuador es signatario de
tratados como la Carta Interamericana de la Organización de Estados
Americanos y la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las
Naciones Unidas, que contienen claras y estrictas prescripciones sobre
la libertad de expresión.
 
El Comercio de Ecuador 3-26-07

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