LAS FARC HALLAN REFUGIO EN ECUADOR, LO DICE UN EX FARC....:(



Crisis andina
Las FARC hallan refugio en Ecuador
Un ex combatiente asegura que la guerrilla colombiana transporta droga
por la frontera norte - Los campamentos rebeldes cuentan con talleres y
arsenales
MAITE RICO - Bogotá - 12/03/2008
 
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El norte de Ecuador se ha convertido en santuario de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC). Testimonios de ex combatientes y el
contenido de los ordenadores intervenidos a la guerrilla en la
operación militar que acabó con la vida de su número dos, Raúl
Reyes, a los que ha tenido acceso EL PAÍS, revelan nuevos detalles
sobre la colaboración ecuatoriana con las FARC. La noticia en otros
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"El Frente 48 de las FARC lleva uniforme militar ecuatoriano", dice un
ex guerrillero
Los rebeldes se mueven por el norte de Ecuador en camionetas Las FARC
pagan "mensualidades" a la policía para que haga la vista gorda
Colombia dice que ha sido objeto de 39 ataques desde el otro lado de la
frontera
Según Correa, el problema es que Colombia no cuida sus fronteras Quito
ha propuesto desplegar 'cascos azules' de Naciones Unidas Gracias a las
redes de corrupción entretejidas con autoridades locales y militares,
el grupo armado ha establecido, aseguran fuentes militares colombianas,
al menos ocho campamentos estables, desde donde lleva a cabo tráfico
de armas, transporte de drogas y adoctrinamiento de las poblaciones.
"Toda la zona fronteriza es segura en el lado ecuatoriano", cuenta
Miguel, un ex guerrillero que conoce el terreno por haber sido mando
medio del Frente 48 de las FARC durante 10 años y acogido ahora, como
miles de sus compañeros, a un programa de reinserción. "Hacemos
nuestros campamentos en fincas y nos abastecemos en las comunidades.
Altos mandos militares nos apoyan con la logística, con armamento,
carpas y uniformes. En el Frente 48 llevamos uniformes ecuatorianos,
porque es más fácil que esperar a que el Secretariado los mande
desde Colombia", afirma el ex guerrillero Miguel, miembro de la
seguridad de Raúl Reyes que abandonó recientemente la lucha armada y
vive en la clandestinidad cerca de Bogotá. Los guerrilleros se mueven
por el norte de Ecuador en camionetas, como ha constatado un funcionario
de la Organización de Estados Americanos (OEA), que expresaba en
privado el desconcierto que le provocó cruzarse en comedores del
área fronteriza con miembros de las FARC perfectamente pertrechados.
El gran proveedor de la guerrilla es Patricio González, poderoso
traficante de armas ecuatoriano que colabora con las FARC desde hace 25
años. "Los generales ecuatorianos con los que trabaja Patricio le
venden una parte de las armas que debían ser destruidas" asegura
Miguel. "Alguna vez el armamento llegaba en contenedores desde el puerto
de Guayaquil".
En este territorio liberado, la guerrilla ha establecido corredores para
el transporte de cocaína, principal fuente de financiación. "Desde
Putumayo entran las camionetas cargadas con pasta base, que preparan los
campesinos, y por carreteras ecuatorianas siguen hacia el oeste e
ingresan de nuevo en Colombia por Nariño, donde están los
laboratorios. Luego la droga vuelve a salir por Ecuador, hacia la
costa", dice Miguel. El antiguo guerrillero no tiene pelos en la lengua
y lanza gravísimas acusaciones contra las autoridades ecuatorianas que
el Gobierno de Quito ha negado reiteradamente. Gracias a las
"mensualidades" que reciben de las FARC, asegura Miguel, las autoridades
locales hacen la vista gorda. "Los jefes de la policía avisan a los
retenes para que nos dejen pasar. En El Carmelo, en el cruce de la
frontera, hay una base del Ejército ecuatoriano que controla la
carretera. Y también están comprados". "Hemos detectado 11
campamentos en suelo ecuatoriano", dice una fuente de la inteligencia
colombiana. "Ocho grandes, con talleres, polvorines y pistas de
entrenamiento en la zona del río San Miguel, y tres más pequeños
por el río Putumayo". Las ocho bases permanentes (Rancherías, San
José, El Arenal, La Isla -donde Raúl Reyes vivió dos años-, El
Limón, La Escalera, Farfán y Puerto Mestanza) jalonan la frontera
norte de Ecuador de este a oeste. Desde esa retaguardia, Colombia ha
sufrido 39 ataques de las FARC desde
2004. Uno de ellos causó la muerte de 22 soldados en la localidad de
Teteyé. "Hemos entregado 16 informes a la Comisión Binacional para
Asuntos Fronterizos, y ocho más a la cancillería ecuatoriana, sobre
la presencia de las FARC en su suelo", dice un alto funcionario
colombiano. "Ellos lo niegan o, simplemente, no responden". Bogotá
dice entender ahora esa actitud. Esa mina que es el ordenador de Raúl
Reyes ha desvelado las relaciones políticas sostenidas por las FARC
con el Gobierno de Quito al más alto nivel. El número dos de la
guerrilla da cuenta de dos reuniones, el 18 de enero y el 28 de febrero
de este año (dos días antes de su muerte), con emisarios del
presidente Rafael Correa. Uno de ellos es su ministro de Seguridad,
Gustavo Larrea. El presidente ecuatoriano propone reunirse con los
mandos de la guerrilla en Quito, establecer "coordinaciones sobre la
frontera binacional", contrarrestar los efectos del Plan Colombia contra
el narcotráfico con denuncias de las fumigaciones, "cambiar a los
mandos de la fuerza pública" hostiles a la guerrilla... Se trata de
neutralizar al presidente colombiano, Álvaro Uribe, representante "de
la Casa Blanca, las multinacionales y las oligarquías". La
indignación de Correa por el ataque colombiano contra la base de Reyes
se volvió virulencia cuando esos dos correos salieron a la luz el
pasado martes. Llamó "mentiroso e insolente" a Uribe y dijo que
asociarle a él con las FARC era "una desfachatez". Luego justificó
la presencia de la guerrilla con los desvelos de su Gobierno por lograr
la liberación de los secuestrados.
El problema, ha dicho Correa, es que Colombia no cuida sus fronteras.
"El Gobierno de Ecuador se niega a establecer mecanismos de
cooperación. Con Perú tenemos patrullas conjuntas en los ríos, y
allí no hay problemas de campamentos. Con Ecuador quisimos hacer lo
mismo, y ha sido imposible", dicen en Bogotá. Para compensar, Gustavo
Larrea, el ministro de Seguridad ecuatoriano, ha propuesto la
interposición de cascos azules de la ONU entre ambos países. [Para
la comisión especial de la OEA, que visitó el lunes la frontera, no
hay duda de que Ecuador necesita de ayuda internacional para mantener el
control de su frontera con Colombia, informa desde Quito Daniela
Creamer. "Ecuador requiere de cooperación para lograr un control
efectivo", dijo José Miguel Insulza, secretario general del
organismo.]
El Pais de España 3/13/08

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